domingo, 1 de junio de 2014

El Pintor que vino del Este

Vista y plano de Toledo. Hacia 1.610-1.614.  Procedencia: http://miratoledo.blogspot.com.es.
Este cuadro abre la exposición El Griego de Toledo. Todo un homenaje a la ciudad que le acogió.
Hace 400 años murió El Greco en Toledo. Con este motivo han montado allí un amplio programa de actividades, y una magnífica exposición en el Museo de Santa Cruz: El Griego de Toledoque se promocionó en todos los telediarios del país en el momento de su inauguración. Yo fui a verla hace varias semanas, una tarde de abril. Me encantó.

Antes, por la mañana, para hacer boca, me pasé por el Hospital Tavera, donde se guardan algunas obras de El Greco, como El Bautismo de Cristo. Después, por el Museo del Greco, que aún no conocía.

Doble Patio del Hospital Tavera, de Alonso de Covarrubias, 1.541. Las obras fueron finalizadas por Bartolomé Bustamante.
Propiedad de la Casa de Medinaceli. En su Basílica se pueden contemplar algunas pinturas de El Greco.
Era una mañana de niebla. Apenas se veía la cubierta del cimborrio.
Acceso a la Iglesia. Adentro no se pueden tomar fotografías.
Paseo Merchán. Al fondo, la cubierta del cimborrio de la iglesia del Hospital Tavera.
Glicinias en flor, en abril, en la pérgola de fundición del Paseo Merchán.

Doménikos Theotocópoulos, El Greco, nació en 1.541 en la isla de Creta, que entonces formaba parte de la República de Venecia. En 1.563 se le menciona en un documento como maestro de la pintura de iconos ortodoxos.

Escaleras mecánicas de subida al casco antiguo de Toledo. 
Son de Elías Torres y José Antonio Martínez Lapeña. 2.000.

En el verano de 1.567 se encuentra en Venecia, donde inicia su asimilación de la pintura renacentista. Aprende el modo de trabajar de los pintores venecianos del momento, sobre todo de Tiziano, Tintoretto y Bassano. Renuncia a los fondos dorados, y coloca a sus figuras en espacios sometidos a las leyes de la perspectiva, que toma de tratados de arquitectura. 

En lugar de pintar al temple, comienza a trabajar con la técnica al óleo, que era la usual en occidente desde Jan van Eyck. No obstante, durante toda su vida seguirá comenzando muchas de sus obras con pinturas al temple. También comienza a preferir el lienzo, como soporte, a la habitual tabla usada en oriente. 

Acceso al Museo del Greco, Toledo. Reformado por Pardo + Tapia Arquitectos en 2.012
Plano de planta baja del Museo. Pabellón de acceso.
Plano de la planta primera del Museo. Pabellón de acceso.
Vista posterior del nuevo pabellón de acceso al Museo del Greco. Pardo + Tapia Arquitectos.

En Venecia la elección de los colores intensos, estridentes y expresivos, propios del manierismo cromático veneciano, y la configuración de la luz, su principal medio de expresión, con la capacidad de iluminar las escenas desde un foco determinado, adquirirán una impronta decisiva. Los formatos siguen siendo de dimensiones pequeñas, quizá por los pocos encargos recibidos.

El Greco, al igual que su maestro Tiziano, pintará alla prima, introduciendo directamente los personajes y los escenarios con sus pinceles, sin seguir un dibujo previo. Es la pincelada de color la que modela las figuras, distribuye las luces y las sombras, y sugiere los efectos desechos de los fondos.

Acceso a las famosas Cuevas del Museo. 
Son las bodegas, o almacenes abovedados, del antiguo palacio del adinerado e influyente sefardí Samuel Ha-Leví.
El Museo ocupa parte del antiguo palacio. La verdadera casa del Greco no estaba lejos.
El Greco se alojaba en unas estancias de las casas el Marqués de Villena, actualmente demolidas.
Sobre ellas se realizó el actual Parque del Tránsito

En 1.570 se marcha a Roma. La competencia que reinaba entre los artistas de Venecia ya había hecho abandonar esa ciudad a otros artistas que tenían más posibilidades que El Greco allí. En vida de Tiziano, sus competidores Tintoretto y Veronés frecuentemente sólo encontraban trabajo cuando el maestro ya estaba ocupado con algún encargo.

Patio del antiguo palacio de Samuel Ha-Leví.
La idea de realizar una Casa-Museo para El Greco en Toledo fue del Marqués de la Vega-Inclán, en 1.911.
Estaba ambientada con mobiliario de la época. Tuvo un enorme éxito, y se convirtió un un hito cultural de Toledo y de España.
El Greco había sido redescubierto por los pintores modernos, y despertaba entonces mucho interés en Europa.
Numerosos intelectuales de la época visitaron, entre ellos Albert Einstein.

En Roma se aloja en el palacio del Cardenal Alejandro Farnesio, uno de los mecenas más importantes de su tiempo. Doménikos esperaba encontrar un nicho en el mercado romano del retrato. En el siglo XIX, incluso los más vehementes críticos del artista, como el pionero de la investigación del arte español Carl Justi, estimarán siempre sus retratos. Sin embargo, el pintor deseaba obtener reconocimiento también en otros géneros.

El Greco aprovechó las oportunidades de formación que se le brindaron en su nueva residencia. Estudió las colecciones del cardenal y de su bibliotecario, el humanista Fulvio Orsini. Admiró la obra de Miguel Ángel, que le influyó especialmente, y de otros manieristas romanos, pero no adquiere reconocimiento a largo plazo en el palazzo Farnese, y tampoco puede destacar mucho en el competitivo mundo artístico romano, ni conseguir ningún encargo de importancia.

Apóstol Santo Tomás. 1.610. Museo del Greco.
El Salvador. Detalle. Museo del Greco.
El Salvador. Detalle. Museo del Greco.
Retablo de San Bernardino. 1.603. Museo del Greco.
Retablo de San Bernardino. Detalle.
Armadura de lazo instalada en la capilla de San Bernardino. Museo del Greco.
¿Andará Enrique Nuere detrás de esto?

¿Por qué se vino a España? No hay una respuesta clara. En esa época vivían en Roma unos 30.000 españoles, algo más de la cuarta parte de la población de la ciudad. Además, los Austrias españoles invertían mucho dinero en cada elección papal para conseguir que se eligiera un candidato favorable, y una de sus principales familias aliadas era la Farnesio, en cuyo palacio se había alojado El Greco. Fulvio Orsini, además, era amigo del humanista español Pedro Chacón quién, a su vez, se reunió por lo menos una vez en Roma con Luis de Castilla, joven clérigo e hijo del deán de la catedral de Toledo, que se convirtió en uno de sus amigos más íntimos y en defensor del artista durante toda su vida, hasta el punto de que se convirtió en el albacea de su testamento.

Fachada y jardines del Museo. Es una visita previa a la exposición muy recomendable.
Fachada y jardines del Museo. Adentro se pueden visualizar dos documentales divulgativos.
Cuentan la vida y la técnica pictórica del Greco, y la también interesante historia del Museo.
Torre de la iglesia de Santo Tomé, de camino al restaurante. 
En la calle, la cola para ver El Entierro del Conde de Orgaz era larguísima
En 1.576 se conoce ya la presencia de El Greco en España, donde se estaba construyendo El Escorial, en aquel tiempo la mayor construcción en obras de toda la cristiandad, y donde pretendía recomendarse a Felipe II. No tuvo éxito, y se afincó en Toledo, la capital religiosa de España y una de las más grandes de Europa en aquel momento. La ciudad le influyó especialmente. Allí desarrolló su inconfundible estilo personal, espiritual, colorido, estilizado, desproporcionado, fantástico, extravagante, caprichoso, fantasmagórico, idealizado..., que recogía todo el aprendizaje de su viaje vital por el Mediterráneo.

Entrada a la Exposición El Griego de Toledo. Museo de Santa Cruz.
Han traído obras de Copenhague, Nueva York, Washington, París, Atenas, Syros, Módena, Nápoles, Roma, Londres, San Petersburgo, Ginebra...
Adentro no se podían tomar fotografías. Una pena, porque había multitud pinturas con preciosos detalles y matices.
El Caballero de la Mano en el Pecho. Hacia 1.583-1.585. Icono del caballero español. Formaba parte de la exposición.
Fotografía tomada en el Museo del Prado, cuando aún se podían tomar.
Cristo crucificado con dos donantes. Hacia 1.590. Formaba parte de la exposición.
Fotografía tomada en el Museo del Louvre. París.
San Luis, rey de Francia. 1.592-1.595. También formaba parte de la exposición.
Fotografía tomada en el Museo del Louvre. París.

Antonio Palomino, tratadista de pintura español del XVIII, afirma que El Greco contribuyó en gran medida a que en España las artes plásticas se emanciparan de la artesanía. Francisco Pacheco, pintor y tratadista de arte, además de suegro de Diego de Velázquez, visitó su taller en 1.610, poco antes de su muerte, lo que para muchos quiere decir que la obra de El Greco se había hecho oír en España, ya en vida.

Alegoría de la Santa Liga. Detalle. Hacia 1.577-1.599. Monasterio de San Lorenzo de El Escorial.
Fotografía tomada sobre uno de los carteles de la exposición. 
Magdalena penitente. Detalle. Hacia 1576. Budapest. Szépmüvészeti Muzeum.
Fotografía tomada sobre uno de los carteles de la exposición. 

Entre los bienes que se encontraban en el taller de Velázquez en el momento de su muerte figuraban 3 retratos de El Greco. Parece ser que sobre su influencia en Velázquez hay distintas teorías. He leído referencias en internet que hablan de los siguientes estudiosos: Manuel Bartolomé Cossio ve en El Greco un antecedente necesario; Diego Angulo Íñiguez piensa que hay préstamos evidentes de él en la obra de Velázquez; el académico Fernando Marías Franco especula con la hipótesis de que Velázquez pudiera haber acompañado a Pacheco en su visita de 1.610, cuando tenía sólo 11 años. Otros, como Jonathan Brown y Enriqueta Harris, no ven ninguna relación entre ambos.

Palacio de Congresos de Toledo. Rafael Moneo. Saliendo de la ciudad vieja, al atardecer. 
La Puerta del Sol, al atardecer.
Puerta de Bisagra. Salida de la ciudad vieja.

Cuenta Michael Scholz-Hänsel, en su obra El Greco (Taschen), que fueron los intelectuales, los cartógrafos, los otros artistas, los clérigos, humanistas, etc., y no los nobles y sus cortes, los que promocionaron a El Greco en vida. Y fueron escritores, críticos de arte y una vanguardia artística internacional hacia 1.900, y no los historiadores de arte, los que impulsaron su redescubrimiento. 

El portavoz de este movimiento fue el artista vasco Ignacio Zuloaga (1.870-1.945), que obtuvo una gran fama por sus temas españoles, mucho más allá de la península ibérica. A él le siguieron Santiago Rusiñol, Rainer María Rilke (que viajó a Toledo en 1.912), y el crítico de arte alemán Julius Meier-Graefe (su viaje a España, en 1.910, es un canto de alabanza a El Greco). Pablo Picasso conoció la fiebre por El Greco en Madrid y Barcelona. Para pintar su escandaloso Las señoritas de Avignon recurrió a algunos motivos de La Apertura del Quinto Sello, de El Greco. 

Dice también Scholz-Hänsel que, según Meier-Graefe, El Greco obtuvo su fuerza de la falta de patria. Él, el pintor de iconos de formación bizantina, se labró una identidad propia al transformar, en un contexto occidental del arte, sus aparentes déficits en fuerza, al formar un estilo individual partiendo de una mezcla híbrida de diversas culturas, aunque este estilo tardara cuatrocientos años en encontrar realmente su público.

Fachada del Hospital Tavera, al atardecer, de camino al coche. Esta fachada es tardía, del siglo XVIII.
Huellas del paso del tiempo en el exterior de la Iglesia del Hospital Tavera.
Grandes manchas de humedades. Mansarda en mal estado. Piedra cediendo en el arco de la ventana termal.
El peso de la historia en Toledo es demoledor. Confío en que siga manteniéndose, como la obra de El Greco.

¿Por qué pintaba así El Greco? Mucha gente se lo pregunta. Muchos estudiosos se lo han preguntado. Algunos llegaron a decir, hace ya tiempo, que era porque tenía astigmatismo. Sin embargo, por lo que he podido entender en la visita de aquel día, y en lo que he leído después, El Greco pintaba así porque buscaba su ideal de belleza, igual que Miguel Ángel había buscado el suyo.

Estuvo buscando, a lo largo de toda su obra, una belleza idealizada, la belleza en la que él creía, muy alejada de la representación fiel y proporcionada de la realidad. Un concepto demasiado moderno para su época.

Vista de Toledo. Detalle. Hacia 1.597-1.599. Nueva York. The Metropolitan Museum of Art.
La torre de la catedral está cambiada de sitio, con el fin de mejorar la composición.
Se desconoce cualquier referencia sobre el edificio situado delante del alcázar.
Pudo haberlo cambiado de sitio igualmente, o haberlo inventado para la composición.
La fotografía está tomada sobre uno de los carteles de la exposición.


lunes, 31 de marzo de 2014

Madrid, Urbanismo y Arquitectura de un cuarto de Siglo. Un referente: Santiago Amón


El año pasado se cumplió el 25 aniversario de la muerte de Santiago Amón, referente del humanismo español. Además de crítico de arte y ensayista, escribió de forma habitual sobre el urbanismo y arquitectura de Madrid.


El 23 de septiembre asistí a una mesa redonda en el Madrid Roca Gallery que pretendía homenajear la figura de Santiago Amón, y ofrecer un análisis retrospectivo y una revisión crítica de los últimos 25 años en la evolución urbanística de Madrid, analizar lo sucedido en la capital, los logros alcanzados, las expectativas frustradas, las asignaturas pendientes, las incertidumbres, y los planes para el futuro.


La mesa redonda la formaron:

Enrique Álvarez Sala   - Arquitecto
Ricardo Aroca            - Arquitecto
José Mª Ezquiaga       - Arquitecto
Rafael de la Hoz         - Arquitecto
Vicente Patón            - Arquitecto
Carlos Rubio              - Arquitecto
Anatxu Zabalbeascoa  - Arquitecto

Moderaban Santiago Fajardo y Pedro Mansilla.


Fajardo presenta el coloquio. Habla de Santiago Amón como nuestro más importante humanista de la segunda mitad del siglo XX. Publicó monografías sobre Picasso, Giotto, Chillida... Fue uno de los fundadores de la revista Nueva Forma. Escribía en la sección de cultura del diario El País. Colaboraba en Cuadernos para el Diálogo, en la Revista de Occidente. Escribió sobre Madrid, y defendió su patrimonio desde aquellos envidiables artículos de Diario 16. Tenía un heterogéneo grupo de amigos: Pintores, escultores, poetas...


Santiago Amón Hortelano, poeta, escritor y periodista

A continuación Fajardo emite el siguiente vídeo: Madrid en un kilómetro cuadrado, de Santiago Amón:


Ahora se presenta Pedro Mansilla. Es sociólogo, y está más dedicado al mundo de la moda que al de la arquitectura. Habla de la brillantez de los pequeños artículos que escribía Amón, que eran como una píldora. Habla de sus intervenciones en la televisión, que no eran vacuas, sino sólidas. A quien no le interesaba un tema lo paraba en seco, y hacía que le interesase. A quien sí, que le interesara más todavía.

Tras hacer una presentación de todos los ponentes, Fajardo les pregunta cuál creen que sería la postura crítica de Santiago Amón sobre Madrid si siguiera aún con nosotros, y cuál creen que será el futuro de Madrid. Se abre el coloquio.

Ricardo Aroca comienza haciendo 2 puntualizaciones. Una es que él no es tan mundialmente conocido como ha dicho Fajardo, y cuenta que en Cuba alguien le abordó preguntándole: oiga, ¿es usted Carlos Marx? La otra es respecto al vídeo de Santiago Amón que hemos visto, y es que no entiende por qué el Norte no estaba arriba.

Ricardo Aroca
¿Un aire a Carlos Marx?.
Aroca piensa que si Santiago Amón hubiera continuado con nosotros habría seguido defendiendo el Patrimonio. El vídeo que hemos visto es una descripción precisa de Madrid. Prácticamente todos los edificios de Madrid han sido retocados en el XVIII. Sin embargo, se da una paradoja entre la idea de conservar la ciudad y la de intervenir en ella.

Pone el ejemplo de Atienza. Él hizo una excursión en vespa allí cuando era joven, y le pareció un pueblo precioso. Las fachadas de las casas estaban pintadas de diversos colores, parecían tapices. Le gustó tanto que un tiempo después llevó a un amigo suyo a enseñárselas, y se encontró con que todas las fachadas estaban pintadas de blanco, porque Bellas Artes había dicho que como era un pueblo medieval había que pintarlo todo de blanco.

¿Si tocáramos el patrimonio lo empeoraríamos? Estadísticamente es probable. Sin embargo, cree que hay que tocarlo, pero con tino.

Además, Santiago Amón habría escrito sobre un montón de cosas. Desde su muerte en Madrid se han sucedido 3 periodos:
     - El primero, en el que se pensaba que Madrid no iba a crecer.
     - El segundo, la era de los prodigios, en el que Madrid creció 90 km2 más.
     - El tercero, en el que vienen a Madrid un millón de personas más.

Ha habido dos reuniones que él llama "del sofá":
    - La reunión en la que se decidió modificar el Plan General para construir 4 torres de oficinas en el terreno que había cedido el Ayuntamiento al Real Madrid en 1962 como zona verde deportiva.
   - La reunión en la que se decidió colocar una obra de Santiago Calatrava en la Plaza de Castilla. Una escultura inmóvil, afortunadamente, ya que si no sería carísima. Hasta entonces teníamos el honor de no tener ninguna obra suya en la ciudad.

Obelisco de la Caja, de Santiago Calatrava, en la Plaza de Castilla.
Inspirado en la Columna del Infinito de Constantin Brancusi en Targu Jiu, Rumanía.
93 m. de altura, y 462 lamas de bronce con un  movimiento bascular que refleja una onda ascendente.
Descansa sobre un trípode de acero, para salvar de su peso a la galerías subterráneas del metro.
Tras dos días de funcionamiento, el mecanismo móvil empezó a dar problemas.
Debido al alto coste de su mantenimiento, lleva mucho tiempo parado.

Ahora Madrid ha quebrado por las deudas de la M30. No se asfaltan los baches, no se arreglan las aceras... Hay síntomas sutiles de decadencia. Cada vez viene menos gente a la ciudad. Ha dejado de maquillarse, de arreglarse, y ofrece síntomas preocupantes.

José Mª Ezquiaga cuenta que él leía Cuadernos para el diálogo. Dice que Amón tenía una rara capacidad para entender la cultura ortodoxa y al mismo tiempo tener los ojos muy abiertos a lo heterodoxo, a lo emergente, a la Movida. Es un ejemplo de crítico afiladísimo e inmisericorde. Vivió el Madrid de la Movida, la ordenación de San Francisco el Grande de Navarro Baldeweg, la renovación de las plazas...

Lateral sur de la Basílica de San Francisco el Grande.
Iniciada por Francisco Cabezas, quien diseñó su cúpula de 33 m. de diámetro y 58 de altura, 72 desde el suelo.
Es la tercera cúpula de planta circular más grande de la cristiandad, tras el Panteón de Agripa y San Pedro del Vaticano.
Parque de la Cornisa, detrás de la Basílica de San Francisco el Grande.
En 2009, siendo alcalde Alberto Ruiz Gallardón, el ayuntamiento aprobó el Plan Parcial de Reforma Interior de la Cornisa del Río Manzanares
(ver noticia en ABC), en el que el arzobispado de Madrid proyectaba edificar una compacta "Ciudad de la Iglesia" en esos terrenos.
Recurrido por la Asociación Amigos de la Cornisa (ver noticia en El País), el Tribunal Superior de Justicia de Madrid sentenció en 2010
que el Plan Parcial no era conforme al ordenamiento jurídico (ver noticia en El Mundo).
Recurrido después por el ayuntamiento ante el Tribunal Supremo, en 2003 éste declaró no haber lugar a recurso (ver noticia en Público).

Dice que Santiago Amón tenía simpatía por la Movida. Su artículo de la Plaza de Castilla es demoledor, y esa plaza es hoy un desastre urbanístico. 

El desastre urbanístico de Plaza de Castilla.
¿Alguien lo duda? Que se de una vuelta por allí.

Santiago también se centraba en el espacio mismo. Recuerda su crítica sobre la escalera de la plaza de los carros, que era una "antesala de la nada". ¿Qué habría dicho de la Violetera, de los Chirimbolos, de los nuevos jardines? 

Estatura de La Violetera, de Santiago de Santiago, en su actual ubicación de las Vistillas.
Encargada por el alcalde Agustín Rodríguez Sahagún en 1990 como homenaje al músico José Padilla, fue colocada por Álvarez del Manzano en la confluencia de la Calle Alcalá con Gran Vía, lugar frecuentado por las violeteras en el XIX. Demasiado preeminente para un monumento de esa entidad.
Tras duras críticas a su valor estético, que muchos asociaban al estilo "rancio" de Manzano, y distintas especulaciones sobre su origen,
fue trasladada al Almacén de la Villa durante dos años, y finalmente colocada en Las Vistillas por decisión de la comisión municipal de Estética Urbana (ver noticia en ABC).

Cree que Madrid es seguramente la ciudad de mayor número de intelectuales por metro cuadrado del país, y sin embargo no hay un discurso. Barcelona siempre lo ha tenido, una narración, un relato... La pérdida de Santiago Amón dejó a Madrid sin relato.

La vitalidad de Madrid descansa hoy en la gente. El tejido cultural es infinitamente más interesante que en época de Amón. A él le habría fascinado el Matadero, el Campo de la Cebada, y habría sido inmisericorde con los tópicos.

Construido como Matadero y Mercado Municipal de Ganados entre 1.908 y 1.928, con diseño de Luis Bellido y González,
fue reconvertido en un enorme espacio cultural en 2007.
Abierto X Obras. Matadero Madrid.
Cámara frigorífica del antiguo matadero. Actualmente acoge exposiciones Site Specific. 
Nave de Música, Matadero Madrid.
Inaugurada en 2011, y ocupada actualmente por la Red Bull Music Academy. 
Vecinos unidos para gestionar el uso temporal del solar del polideportivo de La Latina, recientemente demolido, 
durante el tiempo que tarden en comenzar las obras del nuevo Mercado de la Cebada, proyectado por el estudio Rubio & Álvarez-Sala. 
Las obras se paralizaron por la crisis, y se prevé que pasen varios años hasta que se reanuden.

Rafael de la Hoz recuerda que Santiago Amón fue un crítico. Fue muy triste que desapareciera tan joven. No lo ha sustituido nadie.

Recuerda que lo encontró un día, de pequeño, en una galería de arte, cerca del lugar donde tiene lugar este coloquio. Había una exposición de Chillida. Su padre era muy amigo de Chillida y de Amón. Éste tenía este tipo de amistades.

Toda la gente escuchaba a Santiago Amón como una autoridad. Esto ha desaparecido. Cayó en desprestigio con la democracia. Ya nadie tiene esa autoridad. Tampoco tenemos un crítico de esa importancia.

A Oscar Wilde le acusaron de llevarse mal con los críticos. Esto es una parte fundamental del artista. El deber de los artistas es el de educar a los críticos. A través de la crítica periodística se educa a la sociedad. De esa manera podemos enfrentar qué se debe hacer con el Patrimonio. Hay que tener un criterio para eso. Este criterio no lo puede tener el artista. Debe ser del crítico de arte, no del autor de la obra.

Esa autoridad se ha perdido. Esa palabra (autoridad) es peyorativa ahora. Claro que hay críticos, pero no se les reconoce esa autoridad. Amón no pudo evitar desastres, pero su autoridad permitió que progresase la ciudad mejor de lo que luego lo ha hecho.

Enrique Álvarez Sala dice que han pasado muchos años y muchas cosas. Su estudio ha intervenido en dos de ellas: las 4 Torres (Cuatro Torres Business Area) y el Parque Madrid Río

Cuatro Torres Business Area, construida sobre los terrenos de la antigua Ciudad Deportiva del Real Madrid entre 2.004 y 2.009 
Torre Sacyr-Vallehermoso, de Rubio & Álvarez-Sala.  Fachada de doble piel. 236 m, 58 plantas.
Tras el alquiler de 17 plantas por la empresa PricewaterhouseCoopers, se conoce como Torre PwC.

Piensa que la construcción de las 4 torres ha hecho que la sociedad haya hablado de arquitectura. El hecho de que hayan sido 4 ha dado más juego. Fue muy mediático, y se produjo un seguimiento exhaustivo de su construcción en internet. 

La construcción de las Cuatro Torres se podía seguir desde muchos puntos de la ciudad.
Vista desde el Ensanche de Barajas, bajo una tormenta (27/03/2008)

El Madrid Río se ha podido llevar a cabo con el soterramiento de la M30. Cree que lo importante no es que se recupere el río, sino que aparezca un vacío en la ciudad y que a través de él se cosan tejidos urbanos. Es tan importante Central Park como el Empire State.

Parque Madrid Río, desde el Puente de Toledo. Al fondo, el puente de Arganzuela, de Dominique Perrault.
Realizado entre 2.006 y 2.011 sobre el trazado soterrado de la circunvalación M30, el parque se desarrolla a lo largo del curso del río Manzanares.

Santiago Amón decía, sobre la obra de Oteiza, que lo importante era el vacío. Que lo ocupado por la escultura se percibiera parcialmente. Álvarez-Sala piensa que lo que se debería hacer ahora en Madrid es valorar los espacios vacíos. Aprovecharlos para hacer una trama nueva. Se pregunta si habría que ocuparlos, o incluirlos en una trama diferente superpuesta.

Carlos Rubio dice que antes de venir buscó información en internet sobre Santiago Amón, y ha leído que militó en el Partido Comunista, y que lo expulsaron por "indisciplina intelectual". Esto a él le parece un mérito.

Dice que las 3 operaciones más grandes de Madrid han sido la ampliación del Aeropuerto de Barajas, el Madrid Río y la Prolongación de la Castellana. Y ninguna de ellas estaba recogida en el Plan General.

Terminal T4 del Aeropuerto de Barajas, de Richard Rogers y Estudio Lamela, finalizada en 2006. Imagen de 2007.
Interior de la terminal. 1,2 km de longitud y 5 niveles de altura.

Ante la pregunta de cómo va a ser el futuro de Madrid, cuál será el resultado de la ciudad, habla de Steve Jobs, el paradigma del empresario que sabía qué nuevo producto tenía que ofrecer a la sociedad antes de que la sociedad misma lo supiera. Eso no es normal. Eso podía hacerlo él porque estaba muy por encima de los demás. Luego habla de Henry Ford, y de su famosa frase: "si hubiera preguntado a la gente qué quería, me habrían dicho que un caballo más rápido".

Él es positivo sobre el futuro de Madrid. Dice que la ciudad no es sólo patrimonio edificado, también es espacio público. Nos gusta el campo, pero preferimos la ciudad. Madrid es una ciudad vital. Puede que no tenga edificaciones importantes, pero la calle es muy importante. Es el espacio donde la ciudad se comunica y se relaciona.

Vicente Patón dice que toda la arquitectura moderna se hace en oposición a la arquitectura tradicional. Ha producido una auténtica fisura con el pasado. La arquitectura moderna mira al pasado con condescendencia. Ahora se ha convertido en un objeto de consumo turístico.

En los años 80 se produjo una revisión del pasado, con buenas intenciones, pero volvió a sucumbir a la especulación. El arquitecto debe sobrevivir ahora a su presencia en los medios o a su sometimiento a la empresa.

Hay escasa atención al patrimonio en las Escuelas de Arquitectura. En ellas todo ha de ser novedoso. 

Cada pieza que se pierde es para siempre. Los ciudadanos lo saben, y se distancian de los arquitectos. Quieren que los arquitectos sepan apreciar lo preexistente. 

Santiago Amón defendía a ultranza el patrimonio, además de mostrar entusiasmo por lo novedoso.

Patón propone luchar contra esa variante del genocidio cultural que es la destrucción del patrimonio.

A Anatxu Zabalbeascoa lo que más le llama la atención de Santiago Amón es su pionerismo. Él no hablaba de no tocar el patrimonio. Como decía Aroca, hablaba de su mantenimiento. Realizaba su actividad convenciendo a la gente, no a través del miedo. 

Era una figura tan amplia... También escribía sobre arte contemporáneo. Entonces eran los poetas, en España, los que hablaban sobre arte contemporáneo, porque no había estudios especializados. Llegó a diseñar la bandera y el escudo de la Comunidad de Madrid.

El periodismo es muy importante para ejercer una influencia en la sociedad. El protagonismo está en los medios. Pertenece más a los arquitectos que a la arquitectura. 

Ella lleva 12 años viviendo en esta ciudad, y viniendo aquí toda la vida. Ha cambiado mucho, y muy rápido, pero le gusta la ciudad. Le gusta, sobre todo, la calle.

Le parece una ciudad acogedora. Ya no tiene una escala humana, la ha perdido. Como Barcelona, es de esas ciudades que hay que ver poco a poco. Es enorme y más difícil de imaginar que Barcelona. Como siempre, hay una salida. Todos tendemos a situarnos cerca de la salida a nuestro lugar de procedencia, aunque también influye en esto el poder adquisitivo.

En los 12 años que lleva aquí Madrid se ha estado transformando radicalmente. Habla de las calles, de los interiores, de los bares de bocatas de calamares... Sin embargo, es una ciudad sin postal. No tiene algo comparable a la Sagrada Familia de Barcelona o a la Torre Eiffel de París. ¿Esto es importante? Aquí tenemos el Prado, la Cibeles... No son imágenes tan impactantes. Se pregunta si la tiene, o si la necesita.

Cree que el famoso relaxing cup de Ana Botella tendría que haber sido mejor un chocolate con churros, o un caldito. 

También habla del cambio de nombre de la estación de metro de Sol a Sol-Vodafone. Se pregunta si esto está bien.

Andén de la Estación de Sol, que ha pasado a denominarse Vodafone Sol hasta el 1 de septiembre de 2016, por motivos publicitarios.

No sólo son los autores. Madrid también la hacen los ciudadanos, cada vez más. La población de Madrid ha cambiado mucho, en parte por la que ha venido. No sólo son intervenciones temporales. La forma de la ciudad es una cuestión de tiempo.

Mansilla quiere exponer por qué le cae tan bien la figura de Santiago Amón. Dice que ya no hace falta que nadie se declare defensor a ultranza del conservacionismo. Entonces esto no era tan evidente. Había mucha hambre, pero ahora no somos tan brutos. Esto es por lo grande.

Por lo pequeño habla, por ejemplo, de la vista del estadio del Atlético de Madrid desde el final de la C/ General Ricardos. Han puesto una valla metálica en la curva en el acceso desde la M30, con setos, de manera que ya no se ve el Puente de Toledo desde ese lado. No le gusta nada esta solución.

Curva de incorporación a la calle General Ricardos desde la M-30.
La valla y los setos protegen al Madrid Río de la visión del tráfico rodado en esa zona.
Desde fuera, impiden la visión del monumental Puente de Toledo, de Pedro de Ribera

Luego habla de la recuperación del Manzanares. Durante un tiempo se pensaba que la mejor opción era taparlo. Era una corriente muy importante de opinión en el entorno intelectual de la ciudad, aunque ahora parezca mentira.

Opina que la postal de Madrid es la cornisa que da al Manzanares.

Cornisa de Madrid, desde el Puente de Segovia, al atardecer.

Fajardo cree que hay muchas ventanas de opinión. Reivindica el derecho de la ciudad a renovarse. Hay una imposibilidad de predecir el futuro. ¿Qué habría pensado Santiago Amón de la ciudad ahora? Es difícil de saber.

Dice que Álvarez Sala hablaba de la visión del espacio de Oteiza. Ahora hay una revisión importante con todo ese horror vacui ocupando cualquier espacio libre en la ciudad. En la costa mediterránea se plantea la posibilidad de demoler, para recuperar el paisaje. 

El Patrimonio es una razón de oportunidad. En ese momento se estaba cocinando la ley de Patrimonio de la Comunidad de Madrid, y no auguraba cosas buenas. Es un importante debate. Ahora quiere que los ponentes hablen sobre el derecho de la ciudad a renovarse.

Ricardo Aroca cuenta que por el 73 ó 74 hubo una batalla social para no derribar el mercado de Olavide. El alcalde mismo apretó el botón que detonó las cargas de dinamita. La otra batalla que hubo por esas fechas sí que consiguió, sin embargo, que no volaran el viaducto, que ya tenía las cargas de dinamita puestas. El proyecto era del ingeniero José Antonio Fernández Ordóñez. Es decir, tenía un encargo, y de ahí depende la actitud del profesional.

Viaducto de Madrid, construido por Francisco Javier Ferrero Llusiá en 1934, tras ganar el concurso con su propuesta racionalista.
Desde el XIX fue simbólico lugar de suicidios, hasta que en 1988 Álvarez del Manzano hizo colocar unas pantallas de vidrio junto a su barandilla.
Fue reconstruido en 1942, tras haber sufrido serios daños durante la Guerra Civil.
Se salvó de la demolición en 1977, tras haber haberle surgido serias grietas por el tráfico pesado que soportaba.
Finalmente se optó por restaurarlo y mantenerlo.

Pero hay más razones para modificar las cosas. Lo importante es cómo se protegen. Para eso están las leyes. Ahora todo termina en una comisión siniestra como la CPPHAN... Antes era la Academia de Bellas Artes, pero era igual.

Está convencido de que la utilidad y la comodidad de las ciudades es lo único que vale. Es curioso, pero en otras épocas se cambiaba la fachada del edificio antiguo al gusto de la época, y se mantenía el interior. Ahora se mantiene la fachada antigua y se cambia todo lo demás.

Roma se conserva porque en el Renacimiento no pudieron destruirla... Añade que él nunca ha perdonado a Felipe II que no se llevara la capital a Lisboa... Termina diciendo que la última vez que los madrileños hicieron juntos un acto de rebeldía fue cuando no quisieron ser vasallos de León V de Armenia.

Patón sigue muy crítico. Habla del Palacio de la Música. Ya no se puede tirar un edificio protegido, pero se puede vaciar. Luego habla del proyecto Canalejas. Dice que se pretende cambiar el complejo de edificios por un edificio nuevo dejando las fachadas, que quedarían como un corsé.

Manzana de Canalejas.
Objeto del proyecto del Estudio Lamela para albergar un centro comercial, un hotel de lujo con viviendas vinculadas, y un aparcamiento.
El proyecto mantiene las fachadas e integra elementos constructivos interiores de valor.
(Ver noticia en El Mundo)   (Ver noticia en El País)
La ciudad está formada por una serie de capas, estratos, valores. Muchos ciudadanos estamos preocupados por lo que está sucediendo.

Fajardo habla de buscar la utopía. Se pregunta si puede haber algún tipo de consenso social que valore el patrimonio. Lo más difícil es elegir un nuevo destino para el edificio antiguo y en desuso, que tenga un resultado compatible con su arquitectura. Se pregunta si los funcionarios pueden ser menos integristas en el estudio de ese problema para que el patrimonio pueda ser sostenible.

Rafael de la Hoz dice que el patrimonio es un concepto amplio. Habla de los PAU brutales que se han construido hacia el norte. Se pregunta por el dinero que se invirtió ahí. ¿De quién fue la idea de los PAU? Concluye que su desarrollo se debió a criterios económicos y políticos.

En Córdoba hay reacciones de los cordobeses a favor o en contra de lo que sucede en su ciudad. La causa suele ser emocional. Madrid no la tiene. Hay poca formación reivindicativa.

Sobre si queremos tener una postal o no... Para eso la labor formativa es básica. Tiene que haber una labor crítica. 

Recuerda la figura del alcalde llamando a Santiago Amón para saber qué opinaba, porque le preocupaba su opinión. La de una autoridad. Hoy no sucede nada parecido.

José María Ezquiaga alaba la iniciativa del Madrid Think Tank iniciada por Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid, que despliega su  peso en tiempos de crisis. El COAM tiene una larga tradición en movilizarse contra las chabolas, contra la destrucción de la arquitectura racionalista, en diluir las ideas de los arquitectos en la ciudadanía. El lema de la iniciativa es impulsar la transformación de Madrid.

Madrid es la ciudad más vital que conoce. Tiene el tópico de ciudad acogedora. Permite la innovación. Es capaz de acoger el talento, la creación. Es una ciudad que se realiza contra viento y marea.

Cuenta que el alcalde Tierno Galván se gastó una millonada en depurar el río Manzanares, pero necesitaba que se hiciera notar, necesitaba algo visible. Como en la doctrina de la Iglesia, que dice que la gracia es invisible, pero que ofrece signos sensibles para que podamos visualizarla. Tierno Galván se inventó los patos, que soltó en el río. Fue la imagen que hizo visible la depuración de las aguas. Ahora esto es comunicación, y publicidad, pero antes no existían estos conceptos.

Ahora padecemos el castigo del bordillo sobredimensionado, y las masas de despedidas de solteros. Propone una tormenta de ideas simples para no renunciar a la agudeza intelectual de la ciudad.

Mansilla opina que más río hace una ciudad más sensible, y también más cómoda. Habla de la Torre de Valencia, de Javier Carvajal, excesivamente alta para el lugar que ocupa. También habla del edificio junto a Torres Blancas, en la salida a Barcelona por Avenida América. Un edificio de ladrillo, con un cartel encima. A él le gustaba ver Torres Blancas desde un kilómetro de antelación. Probablemente la perspectiva puede ser más importante que el edificio mismo.

Vista de Torres Blancas, proyectadas por Sáenz de Oiza y finalizadas en 1968, detrás del edificio de ladrillo, entrando por la A2.
En primer plano, el Hotel Puerta de América, concebido por un colectivo de 18 arquitectos y diseñadores, finalizado en 2005.

Llega el turno de preguntas. Un participante pregunta por el código deontológico de los arquitectos. Supone que lo hay. Entiende que uno de los puntos debería ser el de no recibir más encargos de los que uno puede resolver. Nos llama hipócritas. Termina preguntando cómo podemos determinar qué se toca y qué no se toca.

Aroca opina que no hay nada que no sea tocable. Hay edificios más tocables que otros. Habla de la ampliación del Reina Sofía. El edificio original es amplio, y sirve para muchos usos. La ampliación es difícil que sirva incluso para lo que fue hecho... 

Ampliación del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, de Jean Nouvel, finalizado en 2005.

Cuenta que Nuevos Ministerios fue construido en ladrillo, pero luego fue revestido de piedra. Es un edificio que sirve para lo que sea.

Edificio de los Nuevos Ministerios, proyectado por Secundino Zuazo en 1932 y finalizado en 1942, tras la interrupción de la Guerra Civil.

Luego se habla de la operación Canalejas. Se critica el proyecto, se lo tacha de operación especulativa... Entonces se levanta una mujer de entre los oyentes. Dice que es la responsable de comunicación del Estudio Lamela. Habla de manera educada y respetuosa y reivindica el proyecto, que califica de muy cuidadoso. Dice que respeta muchos elementos de valor: el patio de operaciones del Banco Zaragozano, las rejas del Hispano-Americano, vidrieras, motivos decorativos... 

Patón toma la palabra y carga en contra del proyecto. Dice que eran unos edificios con personalidad propia, y sin embargo se crea un nuevo edificio que los unifica y que sobresale para arriba. 

Mansilla se une a la carga. Se respira cierta tensión en el ambiente. 

La mujer del estudio Lamela les ofrece a los ponentes amablemente acercarse al estudio para enseñarles el proyecto, que critican sin conocer. Fajardo templa gaitas y retoma el tema del Patrimonio. Conservar sí, pero ¿Para qué?

Carlos Rubio comenta que es mejor intervenir antes que dejar un edificio abandonado. No se debe revivir un tiempo pasado. Hay que hacerlo con talento. Cree que el proyecto de Canalejas está en buenas manos. Opina que Londres va por delante en esto. La experiencia de esa ciudad es amplísima. Tienen una ventaja: sus autobuses de 2 pisos hacen imposibles los intercambiadores... La rampa para los autobuses provoca una tremenda herida, que rompe el espacio público. Cree que un intercambiador tiene que cuidar mucho la escenografía, y que no se puede convertir en algo así como un patio trasero.

Zabalbeascoa  habla de Eurovegas, del museo de Emilio Ambasz, del complejo Canalejas, donde Botín ha conseguido poder construir más plantas. Son ejemplos de actuaciones donde la cuestión es quién pone el dinero. A veces la ley no permite hacer cosas por algún motivo, pero si hay alguien que pone mucho dinero sí se pueden hacer.

Mansilla dice que el problema del proyecto Canalejas es añadir esas 2 plantas.

Fajardo trata de que el debate no continúe por el proyecto Canalejas, y para reconducirlo pregunta por el talento de Santiago Amón como comunicador oral. Alaba su claridad oral, y habla de las palabras elogiosas hacia él de Alfonso Usía, de quien fue profesor.


Se enumeran los problemas de Madrid:

     - Huida de la ciudad. Nos vamos en cuanto podemos.
     - Hay doble juego político, entre la nación y la Comunidad Autónoma.
    - La política está muy alejada del ciudadano. Se compara con la política municipal en Londres, que se realiza a pie de calle.
     
Los arquitectos deberíamos tener más cercanía. No oímos a los ciudadanos. Nuestra opinión cambia cuando tenemos un encargo.

Una mujer del público con acento francés llama la atención sobre el estado de olvido del parque de la muralla árabe de Madrid. Califica de abandono su estado. La contestan argumentando que hemos pasado del pueblo con hambre a los fines de semana en la playa, y del Madrid que no duerme al Madrid que no sueña.

Parque Emir Mohamed I, detrás de la entrada a la cripta de la Catedral de la Almudena.
Conserva el lienzo más importante de la muralla musulmana de Madrid.
 Apenas visitado, por vecinos más que por turistas, sólo abre los fines de semana, pero su estado no es de abandono, en absoluto.

Madrid funciona gracias a sus ciudadanos. En general, este país funciona así.